Apareció una imagen de niños, un teléfono y un mensaje: "Peligroso recinto de serpientes. Peligro. Recinto de serpientes. Peligro. MAMÁ".
Claire sintió una leve descarga de adrenalina.
Su pantalla ya estaba abierta.
Su mano ya se había separado del teclado.
Pero necesitaba conectar a Emily con algo sencillo.
Un lugar.
Una acción.
“Emily, quiero que me escuches con atención, ¿de acuerdo?”
“Sí…”
“¿Dónde estás ahora mismo?”
En un escalón.
En otro lugar.
Como si alguien caminara despacio, con intención.
Emily contuvo la respiración.
“Papá dijo… que no hablaras contigo.”
El miedo no era como una pequeña colina.
Era más bien como una traición.
Como un papel ensayado tantas veces que se había convertido en parte de ella.
Claire miró la dirección que el sistema estaba completando.
1427 Maplewood Drive.
Un barrio tranquilo.
Ley perfecta.
Calles con nombres de árboles.
El tipo de lugar donde la gente se saluda sin bajarse del coche.
Claire activó la alarma.
Patrulla más cercana.
Unidad 24.