Un pequeño recordatorio:
La madre del novio no tiene que competir con nadie. No tiene que volver a verse joven. No tiene que impresionar a nadie.
Solo necesita sentirse como esa mujer elegante y orgullosa que crió a un hijo extraordinario.
Y cuando entre al salón de la recepción, irradiando amor y orgullo, nadie se fijará en la etiqueta de su vestido.
Se fijarán en su sonrisa.
Crepé moderno y suave.
Evite las telas demasiado rígidas que restrinjan el movimiento: pasará el día abrazando, bailando y posando.
Paso 6: La cuestión de los colores
¿Qué colores debe evitar la madre del novio?
Blanco (a menos que se solicite específicamente)
Marfil o crema (demasiado nupcial)
El mismo color que los vestidos de las damas de honor (a menos que se solicite específicamente).
Tonos neón o ultrabrillantes
Colores más seguros:
Azul marino
Azul empolvado
Burdeos
Plata
Champán
Verde bosque
Malva