Claire se quedó paralizada un instante. Intentó comprender lo que decía. Quizás un animal. Algunas familias tienen serpientes como mascotas. - Luong Duyen

Simplemente le ofreció su lado, como un escudo protector.

Arriba, el aire olía raro.

No era olor a basura.

No era olor a comida.

Era olor a productos de limpieza en exceso.

Como si alguien intentara borrar algo con lejía.

María miró la puerta del dormitorio de Emily.

Estaba entreabierta.

Dentro, la habitación parecía una pequeña tormenta.

Juguetes rotos.

Sábanas enredadas.

Ropa tirada por el suelo.

Como si el desorden fuera algo más que un simple desorden.

Como una huella.

Emily estaba parada en el umbral.

"No... no te vayas..."

María bajó la voz.

"Emily, ¿por qué me llamaste?"

Emily tragó saliva.

Sus labios temblaron.

«Porque… porque salió el sake».

Maria miró a su alrededor.

Buscando algo.

Buscando algo que pudiera corroborar esta historia literal.

Y entonces lo vio.

En un rincón.

Bajo una manta colocada descuidadamente.

Un terrario grande y grueso de cristal.

La tapa estaba cerrada con pestillos.

Pestaños que no parecían de aficionados.